POR Paloma Fernández Fidalgo
La política puede analizarse como estructura o como proceso. Vista como estructura, se entiende como la organización de un sistema político. Vista como proceso, se entiende como la secuencia de actividades que inciden en la configuración y el funcionamiento de un sistema político. Esas actividades pueden ser individuales (informarse, opinar, votar…) o colectivas (básicamente nos referimos a las actividades de la sociedad civil).
En cualquier caso, esas actividades están influidas y condicionadas en gran medida por el contexto histórico y cronológico de la sociedad en que se producen. ¿Cómo se sabe? Por la presencia de actitudes compartidas. Esto lleva al examen de las culturas políticas, que se transmiten por la socialización:
Definimos por tanto la cultura política como el atributo de un conjunto de ciudadanos que siguen una misma pautas, orientación o actitud ante la política. Con estos matices:
- En las actividades se siguen reglas escritas y no escritas –institucionalizadas-
- Se pueden desagregar culturas específicas por grupos de edad, estrato social o distrito territorial, entre otros criterios.
- Son ejemplos: respetar la autoridad, cumplir las obligaciones legales, ser tolerante…
Origen del estudio de la cultura política:
- En la época clásica: ya Platón, Aristóteles o Plutarco estudiaron los rasgos comunes de su colectividad
- Posteriormente el análisis de las comunidades estuvo muy influido por las condiciones morales y religiosas (Maquiavelo es un claro ejemplo)
- Con Rosseau cobra relevancia la idea de la costumbre y su influencia en la vida comunal
- En La democracia en América, Tocqueville señala la fortaleza de la cultura colectiva como base para que la democracia estadounidense se consagrara sólidamente
No obstante, las teorías antedichas ser refieren a una noción, más propia de la Filosofía Política que de la Ciencia Política, diría Adela Cortina.
Pero el análisis científico sobre la cultura política se produce fundamentalmente desde los años 60 del siglo XX. Como mínimo por dos motivos:
1. La coyuntura política: tras la II Guerra Mundial, para explicar por qué habían ascendido los totalitarismos en Italia y Alemania, la inestabilidad de la III República francesa y la descolonización.
2. El contexto intelectual de las ciencias sociales: motivado por la revolución behaviorista (que pretende encontrar las técnicas más apropiadas para la investigación), y el desarrollo de las teorías funcionalista y sistemática (la primera hace depender la cultura política de la estructura política social coyuntural, y la sistemática considera que las pautas se mantienen por encima de cambios de poca entidad).
La locución “cultura política” la introducirán en ese momento Almond y Verba en su obra La cultura cívica. Dicen que la cultura política es la distribución de pautas orientadas a los objetivos políticos, después de hacer una investigación en Alemania Federal, GB, Italia, México y EEUU.
Y deducen tres tipos de culturas:
1. Cívica o participativa: que se da en una sociedad donde los individuos intervienen en el proceso político
2. Cultura de súbdito: que se da en una sociedad donde los individuos son poco conscientes de sus posibilidades de influir
3. Cultura localista: que se da en una sociedad donde el individuo sólo tiene una vaga idea del sistema político
Veamos unas características de las culturas política:
- Componerse de intenciones o actitudes combinadas: congnitivas (lo que individuo cree), afectivas (freacciones emocionales), valorativas (predisposiciones a emitir un juicio) e intencionales (nacen de la tendencia a actuar).
- Son referencias para que se fragüen las culturas políticas: el sistema político, sus componentes, los diferentes modos de intervención, el resultado del funcionamiento del sistema, la posición de los actores políticos en los procesos políticos.
- Modos de conocer una cultura política: datos de una encuesta, -que refleja la actitud de un individuo-, el registro estadístico y la repetición de comportamientos.
- Suelen existir subculturas, como ya hemos apuntado: en una cultura, el colectivo de referencia es la comunidad política en general. En una subcultura, la referencia son los grupos que cada sociedad contiene, y cuyas actitudes se diferencian.
- Tanto culturas como subcultura son mutables, por la influencia tecnológica, la estructura de poder, las acciones institucionales…
¿Cuál es la funcionalidad de la cultura política?
Básicamente, condiciona el rendimiento de las instituciones: si la cultura dominante acepta el sistema, éste continúa. Y si no, se produce inestabilidad. Por esto se utilizó en el estudio de las sociedades resultantes de la II Guerra Mundial.
Hoy sirve al análisis de las políticas públicas –en el marco del neoinstitucionalismo-.
También se utiliza en el llamado enfoque del capital social (Almond y Verba, Inglehart y Putnam), que quiere demostrar que la democracia es más efectiva donde existe tendencia al asociacionismo. Es algo que ya Tocuqeville apuntó, como hemos dicho.
Y, ¿qué elementos se distinguen en la cultura política? Los valores y las ideologías son los más visibles:
- Los valores: son una cualidad dada a una situación, acción o persona, influyen en la legitimidad del poder, se relacionan con las normas sociales –se ve el contraste de las normas de una sociedad y otra con la globalización, por ejemplo con el rechazo al chador- y en cada sociedad, los valores se diferencian.
- Las ideologías: conjunto compartido de conceptos y valores que describen un universo político y señalan como intervenir en él, ya sea para modificarlo o para mantenerlo.
Y, ¿cómo se transmite la cultura política? Ya comenzábamos diciendo que la cultura ser transmite por la socialización política.
La socialización, dice Pasquino, es la reproducción del contenido de la cultura.
Esa reproducción no es un fenómeno espontáneo, se produce por medio de la adquisición y transferencia de creencias, actitudes, valores e ideologías que el individuo experimenta durante su vida.
Es característico del proceso que:
- El individuo interiorice elementos y construya su personalidad política con ellos
- Es un proceso en gran medida informal en sociedades senillas bastan la actividad cotidiana del entono de la persona, pero en sociedades más complejas suelen instrumentalizarse algunas vías formales, como la educación, llevadas a cabo por los llamados agentes de socialización, como las escuelas)
- Está fragmentado porque son muchas las vías de transmisión
- Es difuso, como deriva también de lo anterior
- Y es muy poco consciente, el individuo apenas se percata de que está siendo socializado, como si lo estuviera abduciendo un extraterrestre
Los elementos que se transmiten son, entre otros: idea general de actividad política, percepción del sujeto en la escena política, identificación con un grupo –clase, religión, nacionalidad, etnia-, ubicación del sujeto ideológicamente (en izquierda, derecha…) e información del sistema político (instituciones, dirigentes…).
Se pueden identificar varias etapas en los procesos de socialización. En cada una se adquieren unos elementos e influyen unos sujetos. Son:
è Primaria: Desde la toma de conciencia del niño a la entrada en la vida adulta. Se asimilan creencias y actitudes, básicamente en una visión de la política como autoridad. También se identifican los colectivos políticos, se tiene conciencia de la existencia de diferentes ideologías, se aprende lo que proporciona el sistema político y hacia el final de la etapa, se adopta una postura.
è Secundaria: se produce en la edad adulta, cuando la experiencia personal o colectiva confirma o rectifica el contenido d lo adquirido en la socialización primaria. Entre otras experiencias, influyen: el cambio de la situación familiar, el cambio de residencia y las experiencias históricas que se pasan.
è Terciaria: muchos autores eluden esta etapa. Pero se pueden producir cambios en la cultura adquirida cuando un individuo experimenta cambios sociales radicales, como la emigración o un cambio radical en su contexto, que significan asumir una cultura completamente nueva para él, si bien con los condiciónatenos de la anterior.
Por ampliar algo más la exposición, aclaremos que los agentes varían en cada una de las etapas: en la primaria, importan las relaciones interpersonales con familia y amigos, y se producen experiencias entre iguales y con la autoridad. Y en la secundaria y terciaria, las relaciones son con agentes a menudo impersonales, como en los marcos de partidos políticos o sindicatos, y con una influencia en aumento, con el contacto con los medios de comunicación.
Centrémonos para terminar en la cultura política española: Según un estudio demoscópico publicado por el CIS con ocasión del trigésimo aniversario de la muerte de Franco, se colige de la sociedad española:
- Satisfacción ciudadana con la democracia: un 90% de la población está satisfecho con las libertades públicas y los derechos de los ciudadanos y un 85% cree que la igualdad y los derechos a la educación y la sanidad están consagrados y garantizados.
- En cuanto al sistema institucional: tenemos una monarquía parlamentaria que satisface considerablemente a la ciudadanía: sólo un cuarto de los encuenstaods preferiría una república. Algo menos de la mitad de los encuestados manifiesta críticas respecto al sistema electoral.
- En cuanto a la organización territorial, tres cuartos de los encuestados consideran que la implantación del Estado de las Autonomías ha conllevado beneficios, pero más de la mitad consideran que las Comunidades históricas gozan de privilegios y debería reformarse.
- Y en cuanto a la pertenencia a la UE, tres de cada cinco ciudadanos sed considera español y luego europeo, si bien más de la mitad considera necesario que nuestro país pertenezca a esta organización y cree que se ha beneficiado sustancialmente de sus políticas.
Además, el profesor Charles Powell, estudioso de la democracia en España, ha constado una importante desafección política en los ciudadanos, que si bien es propia de los países mediterráneos, está especialmente acentuada entre nosotros. El interés y la participación fue notable durante la transición, pero decayó con los ochenta, lo que gran parte de la doctrina achaca al crecimiento de la renta per capita. Esa desafección se traduce en baja participación política y social: abstención electoral, sociedad civil poco densa y escasa afiliación a organizaciones políticas.
Y después de este ladrillo, vamos a ver una entrevista con uno de los mejores analistas de la cultura política española: Andrés Aberasturi. Seguramente haya preferido experimentar estas cosas que hemos contado más que leerlas en los libros.

Deja un comentario
Feed de los comentarios de este artículo